
Patria, Asado y Malbec
Miércoles 8 de julio
La Tertulia x Maal Wines
Esta noche es una sola uva, contada en todas sus formas.
Maal son dos amigos —Matías y Alfredo— que en 2010 agarraron un viñedo abandonado y se pusieron a hacer Malbec en una bodega construida entera con chatarra: contenedores, chapas, maderas recuperadas. Si tuvieran que definir la bodega en una palabra, dicen una sola: amistad. Amigos haciendo vino para amigos. Nos resonó.
Además, hace Puro Maabec, sin vueltas. Elegimos cuatro variantes de la misma cepa, cuatro caminos distintos: arrancamos con un vermú, seguimos con un corte de Malbec de varias fincas, después un Malbec sin maquillaje y cerramos con uno con estructura.
Sobre las etiquetas
Las etiquetas de Maal no son ilustraciones lindas para adornar la botella. Son ilusiones ópticas: imágenes que cambian según cómo las mires, figuras que engañan al ojo. Y no es capricho de diseño — es el concepto de cada vino hecho imagen. Porque los vinos de Maal tampoco son lo que parecen a primera vista: un blanco hecho con uva tinta, un tinto liviano que no termina de ser tinto, un Malbec sin una gota de madera. La etiqueta te pide lo mismo que el vino: que mires dos veces, que atravieses la primera impresión.
En los de esta noche fijate:
Rebelión lleva una vid con las raíces al aire — porque es un vino que no se aferra a un solo lugar y tiene que valerse por sí mismo.
Biutiful tiene una mariposa que todavía es oruga — la belleza que no necesita maquillaje.
Imposible muestra un "cubo imposible", esa figura que no puede existir en la realidad — por el desafío de hacer un gran vino de un viñedo abandonado.
Sobre la bodega (Parador del Maal)
Maal cree que la energía de un lugar se impregna en el vino y le deja su sello. Por eso su bodega, en la finca de Las Compuertas, está hecha entera de material reciclado. Los dos amigos además son fierreros y coleccionistas, y la bodega tiene 100% su impronta. Paredes de contenedores, columnas con caños de tubing, el techo de un viejo galpón. Un zeppelin viejo entre los viñedos. Nada comprado nuevo, todo recuperado y con su propia historia.
